UN PAESA DE PELÍCULA

el_hombre_de_las_mil_caras-226345831-large

 

Acabo ver “El hombre de la mil caras”, la última película que ha dirigido el sevillano Alberto Rodríguez. Narra la fuga del que había sido director general de la Guardia Civil, Luis Roldán, una vez que se le descubrieron los negocios corruptos en los que estaba metido, su posterior  refugio en París y las gestiones que hizo el entonces “espía” Francisco Paesa, primero para esconder y luego robarle la fortuna que había acumulado y después para negociar con el entonces ministro del Interior, Juan Alberto Belloch, la entrega del prófugo a cambio de una recompensa de 300 millones de pesetas.

Con un guion basado en el libro Paesa. El hombre de las mil caras del periodista Manuel Cerdán, la película va contando con bastante oficio este episodio rocambolesco y chusco que marcó decisivamente la última etapa del gobierno socialista que presidía Felipe González, hundiéndolo todavía más en el descrédito ante la opinión pública por los varios casos de corrupción que se iban conociendo. Está ambientada casi por completo en París y nos retrata a un Roldán  abatido y descentrado, convertido en un auténtico títere en manos de un personaje como Francisco Paesa, embaucador, que no tiene escrúpulos y que le “distrae” al otro hasta la fe de bautismo. La jugada “maestra” final que cuenta la película no tiene desperdicio: la entrega de Roldán a dos policías españoles en el aeropuerto de Bankog por parte de dos “falsos” policía de Laos , uno de los cuales era un llamado “capitán Khan”, un disfrazado camarero asiático sacado de un bar de copas que frecuentaba el espía con sus amigos.

            Aunque la película no alcanza el nivel de “La isla mínima”, el peliculón  que estrenó el pasado año, merece ser vista sólo para disfrutar del impresionante papel que hace el actor Eduard Fernández como Paesa, recientemente reconocido con la “Concha de plata” en el Festival de Cine de Donostia. Que la disfruten.